No se le paró.

Radio TANGA – episodio 006 – No se le paró: 12 de febrero 2023

Consulta #1

Hola lic!! Cómo estás? Bueno, desde Hace un par de meses que me hablo con un pibe, pero recién nos conocimos personalmente el mes pasado.

La cosa es que tuvimos ya tres encuentros, dónde la pasamos genial, hay previa y todo pero la segunda vez que nos vimos el eyaculo muy rápido, en la previa, y al momento de concretar el acto sexual, él no pudo, no se mantuvo erecto.

Ayer nos vimos de nuevo, después de un mes sin vernos, otra vez pasaron cosas, previa, manos, sexo oral pero lo mismo y él me dice que no está concentrado, falló la última vez y que no quiere que pasemos por lo mismo, (repito: les pasó dos veces)

Dice que prefiere que nuestros encuentros sean de charlar, comer o tomar algo y ver cómo fluye sin forzar nada

Mi consulta es: Es normal que se le baje? que no pueda concentrarse? Es falta de deseo hacia mí? 

Estoy media desorientada,

Espero me puedas leer,

Gracias Lic!! Te sigo siempre

Saludos!!

Consulta #2

Hola lic!

Estoy conociendo a un hombre. Salimos unas veces y ya van 2 citas que queremos tener sexo y él al principio se excita pero luego pierde la erección y yo traté de hacer de todo (menos sexo oral ya que yo me tomo mis tiempos para eso). 

Cuestión que a la segunda vez le pregunté en que lo podía ayudar y me respondió q ya se le iba a parar. Pero nunca sucedió. Es la primera vez q me pasa. 

Yo no hice un gran problema de esto. No quiero incomodarlo sino entenderlo y acompañarlo. Pero no sé cómo puedo ayudar a revertir la situación o cómo manejarme bien, empáticamente, para que no se sienta incomodo.

Bueno eso es… gracias por todooooo! 

Consulta #3

Licenciada! Cómo va?
Te escribo porque estoy saliendo con un chico y tuve relaciones sexuales una vez. La pasamos muyyy bien, pero él terminó un poco frustrado porque de dos veces que intentamos penetración, se le paró una sola vez y en el medio del acto se le fue. Me preocupa que la próxima vez tenga él mucha presión (y yo), y que esté frustrado. 

No sé cómo ayudarlo. Él me gusta mucho. Y me dijo que le encanto, que no soy yo el problema. Yo le dije que está todo bien, real, (lo cierto es que no disfruto con la penetración, sino más con otras cosas), pero tampoco quiero sonar cargosa o algo. No sé qué hacer. Tampoco tengo mucha experiencia en lo sexual, no estuve con tantos chicos.
Gracias

Consulta #4

Hola Lice! Tengo una consulta, estoy conociendo a un chico de 32 años que me encanta. Nos acostamos por primera vez y lo noté muy nervioso, cuestión no se mantiene erecto su pene. Nose si tiene disfunción eréctil o solo fue esa vez x nervios. Qué hacer en caso de que tenga disfunción eréctil? Cómo hacer para que la pasemos bien igual? Gracias x este espacio

Consulta #5

Hola Lic.

Estoy viéndome con un chico hace un mes. Intentamos estar juntos un par de veces, al principio todo bien pero no logra mantener la erección. Le pregunté si el problema era yo, que no le gustaba y me dijo que no, que, todo lo contrario.

Qué puede ser que le pasa? Puedo hacer algo para ayudarlo? El pibe me gusta y no me parece motivo para dejar de verlo así de una. 

Gracias por tanto Lic!!! 

Según el DSM (Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) para poder diagnosticar una disfunción sexual (como es por ejemplo una disfunción eréctil) tiene que estar presente en la mayor parte de las relaciones sexuales (70-80%) y debe tener una Persistencia de al menos 6 meses.

Que a veces no se pare, que se pare y luego se baje, asi como tambien que a veces no lubriquemos, a veces no tengamos orgasmos, etc, todo eso es normal, natural y salubable. Los cuerpos no son automáticos, sino que existe cierta variabilidad normal.

Pero, por otro lado, esto no quita que cuando se presentan estas situaciones nos genere angustia, incomodidad, vergüenza y como vimos en las parejas sexuales, desconcierto, inseguridad (mayormente) y esto de “no se que hacer”.  Y esto tiene que ver, a mi criterio, principalmente con 3 cuestiones que vamos a desarrollar en el episodio de hoy: 1) la falta de informacion adecuada, 2) las falsas creencias asociadas al sexo y 3) la falta de alternativas al pene parado.

Estas 3 se cuestiones se sostienen y alimentan entre sí.

Veámoslas en detalle:

  1. La falta de información adecuada sobre cómo funciona nuestro cuerpo.

¿Cómo funciona la erección?

El pene está compuesto fundamentalmente por tres cilindros. Dos de los cilindros son los llamados cuerpos cavernosos (que su definición del latín significa «cuerpos llenos de espacios huecos) y que están uno al lado del otro y son los que forman el cuerpo del pene.

El tercer cilindro, el cuerpo esponjoso, está justo debajo de los dos primeros, y es por donde pasa la uretra y se forma la cabeza del pene.

Los cuerpos cavernosos son los que se llenan de sangre durante la erección y a medida que se llenan, se estiran y expanden entre dos y cinco veces su volumen original. A medida que se expanden, se vuelven cada vez más rígidos.

A medida que los cilindros se expanden bajo presión, las venas que drenan la sangre del pene se cierran y la sangre se atrapa en el pene erecto. La presión dentro del pene aumenta más que la presión sanguínea en el resto del cuerpo y ya no se puede bombear más sangre al pene.

Las arterias que bombean sangre al pene son de las más pequeñas del cuerpo con apenas 1 milímetro de diámetro en el mejor de los casos. Es por eso qué, cuando envejecemos y los vasos sanguíneos se estrechan, la capacidad de tener una erección suele ser lo primero que desaparece.

Cuando se tiene una erección, el flujo de sangre aumenta. La razón por la que el flujo de sangre puede cambiar es porque las arterias tienen un revestimiento muscular que puede apretarse y cerrarse para ralentizar el flujo de sangre. El revestimiento muscular también puede relajarse, permitiendo que el vaso sanguíneo se estire y se abra más.

Esta reacción de relajamiento o contracción muscular es controlada por nervios especiales que no están bajo un control consciente. Se llaman nervios simpáticos y están trabajando constantemente, dirigiendo el flujo de sangre por todo el cuerpo.

Los nervios simpáticos recorren toda la pared de cada arteria del cuerpo, no solo las del pene. Estos nervios liberan adrenalina (y su pariente noradrenalina) en la pared muscular de las arterias, lo que hace que se abran o se cierren más, según la parte del cuerpo en la que se encuentren.

La adrenalina prepara tu cuerpo para sobrevivir ante una amenaza. Hace que los vasos sanguíneos de los músculos, el hígado, el corazón y el cerebro se abran más para preservar estas estructuras vitales, pero restringe los vasos sanguíneos más pequeños en las partes menos vitales, como las yemas de los dedos y el pene.

La adrenalina hace que el corazón lata más rápido y los pulmones se expanden más, pero no permite la erección.

Una descarga de adrenalina se puede generar a partir de la percepción de una amenaza real o a partir de un pensamiento sobre una amenaza. Por otro lado, cuando no hay amenaza ni ansiedad, el tráfico nervioso simpático se detiene y abre todos los carriles para dejar que la sangre fluya libremente hacia los dedos de las manos, los pies y el pene. La clave de la erección es la relajación.

 

La arteria más importante que ingresa al pene es la rama media que sube por el centro del pene, dando lugar a innumerables ramas laterales diminutas, cada una de las cuales conduce a numerosas cavidades que se llenan de sangre.

Cada uno de estos espacios están revestidos con dos capas especiales. La primera capa, que está en contacto directo con la sangre, se llama el endotelio. Está hecho de células diseñadas para evitar que la sangre se coagule incluso cuando está atrapada en la erección y no fluye mucho. La segunda capa es músculo liso. Esta capa extremadamente delgada de células musculares puede relajarse y estirarse, lo que permite que los espacios se llenen con más y más sangre, aumentando la presión sobre el cilindro, pellizcando las venas, atrapando la sangre bajo presión y provocando una erección. Esta misma capa también puede contraerse, exprimiendo la sangre y haciendo que la erección disminuya, o no permitir que entre mucha sangre en los espacios esponjosos en primer lugar y, por lo tanto, evitar una erección.

Estos músculos lisos son activados por un segundo conjunto de nervios llamados nervios parasimpáticos, los cuales tampoco están bajo un control consciente. Estos nervios hacen que los músculos lisos se relajen, abriendo los espacios esponjosos y permitiendo que entre más sangre y bombee el pene. Estos nervios corren en la pelvis entre la próstata y el recto antes de entrar en la base del cuerpo del pene. Los nervios simpáticos, que hacen que los músculos lisos cierren el flujo de sangre al pene, y los nervios parasimpáticos, que hacen que el pene se abra, están en una batalla constante cuando la persona no esta en estado de relajación.

Por último, tenemos el Óxido Nítrico que es clave en la circulación y que

en 1992 fue nombrada la Molécula del Año, y en 1998, sus investigadores recibieron el Premio Nobel.

El NO es lo que realmente hace que los músculos lisos de las arterias y de los pequeños espacios esponjosos del pene se relajen y dejen que la sangre fluya hacia el pene.

El NO es también el secreto del Viagra y otras pastillas, incluyendo Cialis,

Levitra y Stendra. Todas estas píldoras funcionan haciendo que el suministro natural de NO del pene tenga un efecto más duradero, por lo que los músculos lisos se relajarán más y permitirán que entre más sangre en el pene.

Normalmente, los efectos del NO son eventualmente contrarrestados por una enzima especial en el pene llamada fosfodiesterasa (PDE). Si la PDE no anulara los efectos estimulantes del NO, el hombre tendría una erección que no disminuiría. Estas píldoras juegan a la defensa de su erección, bloqueando algunos de los PDE que intentan prevenir o detener la erección.

Entonces tienen que pasar un montón de cosas en nuestro cuerpo que no se controlan a voluntad, sino que lo que podemos hacer es generar el contexto ideal que tiene que ver con un estado de relajación y con estímulos que nos mantengan en foco ya que, probablemente, las distracciones no colaboren.

A su vez, es importante comprender los aspectos físicos que se involucran en la erección. Las problemáticas físicas asociadas a problemas de erección más comunes son aquellas relacionadas con problemas en el flujo de sangre debido al estrechamiento de las arterias. Muchas condiciones pueden llevar a eso: diabetes (mal tratada), presión alta, enfermedades cardiacas. De hecho, la dificultad en alcanzar erecciones en general (a solas, durmiendo, etc) puede ser el primer signo de un problema cardíaco. Otros factores que pueden influir son algunas medicaciones para la presión, lesiones en la medula espinal, enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, ciertas cirugías de pelvis y medicaciones como los antidepresivos.

Tengamos en cuenta además que la edad es un factor inevitable. No afecta a todas las personas de igual manera, los hábitos de salud influyen, pero lo cierto es que para los 40 años un 40% de las personas van a empezar a manifestar dificultades y cambios, ya sea más dificultad en lograr la erección como en lograr mantenerla. Para los 50 años un 50%, a los 60 un 60% etc.

Con esta información lo que busco es que podamos ver la erección como un proceso dentro de un contexto físico y mental, y entender que necesitamos ciertas condiciones. No es a voluntad ni es motivo de vergüenza. Lo que tenemos que pensar es en generar el contexto adecuado. La relajación es clave y para que eso suceda es importante que todos y todas podamos cuestionar las creencias que tenemos asociadas a la erección.

 

  1. Las falsas creencias sociales que circulan.

Estas falsas creencias se construyen sobre el desconocimiento como bien vimos recien de cómo funciona nuestro cuerpo y sobre otro de los grandes factores que distorcionan la sexualidad: el porno mainstream. Lo que vemos en el porno es una ficción que lamentablemente tomamos como real. Lo cierto es que los penes ni se mantienen erectos durante todo el encuentro sexual ni deben llegar erectos a la escena como se muestra en el porno. Sabemos que los actores usan medicacion, inyecciones, bombas de vacio y hasta implantes.

Pero ademas del porno, que hoy es la fuente principal de contenido erótico de las personas, también estas falsas creencias en torno a la sexualidad se construyen a partir de los mensajes sociales que circulan y que reproducimos. Estos mensajes suelen replicar la creencia de que el pene es el encargado de la situación sexual.

Si analizamos el término “impotencia” esa palabra que durante años se usó para referirse a la dificultad en la erección, lo primero que nos muestra es la asociación entre el erección y potencia. La erección se asocia entonces con la capacidad para tener sexo.

Culturalmente ponemos la atención en el pene, brindándole culto y cargándolo de atribuciones relacionadas al poder, a lo grandioso, al éxito. Estas creencias generan una exigencia desproporcionada.

En una sociedad que le pide poder al hombre y belleza a la mujer, lo que obtenemos es un hombre con problemas en su rendimiento y la mujer en su disfrute. Como digo en mi libro “Sexo ATR”: Hombres que no pueden, Mujeres que no sienten.

  1. La falta de alternativas

Lo cierto es que esto nos enfrenta con la realidad de que cuando nos acostamos con un hombre no sabemos tener sexo sin un pene erecto. Si se lo piensa desde otra óptica, que no haya erección es una oportunidad para ampliar nuestro abanico sexual. Cuanta más flexibilidad tengamos y más amplias sean nuestras hablidades, menos nos vamos a frustrar.

Lo primero y más importante es cambiar el foco hacia cualquier cosa que no ponga el foco en el pene. Si sabemos disfrutar igual, entonces esto ya deja de ser un tema. Es decir que no sea una limitante y que se pueda experimentar un encuentro satisfactorio sin erección.

Entonces respondo concretamente a la pregunta que recibo muchas veces de mujeres que se acuestan con hombres:

¿Qué puedo hacer si no se le para?:

  • Explorar otras areas del cuerpo como por ejemplo la zona anal. Besos, caricias, dedos. No es “uy voy a hacer esto a ver si se le para/o si se me para”. Lo sacamos de escena. Boca abajo mordiendo un poco los cachetes suavemente, apretando las piernas desde abajo, pasando la lengua, chupando el huesito dulce, bordeando con o sin pentracion. Subiendo por la espina dorsal hasta la nuca. Podes armar un campo de latex con el preservativo para cuidarte de infecciones. Podes quedarte haciendo un masaje en todo el cuerpo y frotandote contra los gluteos.
  • El ejemplo anterior es simplemente porque me parece que el ano es siempre un gran aliado, pero la idea es incluir el resto del cuerpo. Podes hacer un buen masaje. Las caricias nos conectan y bajan la ansiedad.
  • Podés masturbarte. Con tus manos, con las manos de la otra persona, o la pierna, o la panza, o los gluteos como dijimos.
  • Podés incluir un juguete. Para darte placer o que la persona te de placer con el juguete o con su manos o boca.
  • Estimularse mutuamente los pezones. Es posible tener un orgasmo solo con estimulacion de pezones.
  • Podés frotar el pene flacido entre tus piernas.
  • Cualquier cosa que a vos te caliente.

Otras alternativas pueden ser ir a dormir y esperar a la mañana siguiente que por lo general se presentan la erección con más facilidad. También nos podemos quedar acariciándonos, charlando, hablando de cualquier cosa. Relajando y generando intimidad. Hoy la dificultad en la erección en los primeros encuentros sexuales es algo que se da cada vez con más frecuencia y tiene que ver con que nos vamos a la cama por lo general antes de que se genere esa comodidad y confianza que se construye con tiempo y compartiendo con otra persona.

Cuando sucede que a la otra persona no se le para, lo importante es no tomarlo personal y evitar cualquier comentario negativo.

Me animo a pensar que la preocupacion detrás de esta consulta, es la idea de que el pene no se para porque estamos haciendo algo mal. Creo que tenemos que dejar la culpa y la vergüenza y hablar de una responsabilidad social que hace que no sepamos que hacer.

Bibliografía consultada:

  • Spitz, A. (2018). The Penis Book: A Doctor’s Complete Guide to the Penis—From Size to Function and Everything in Between.